miércoles, 12 de diciembre de 2018


Felipe Alfaro: del ciclismo al softbol

sus dos grandes pasiones deportivas

Mario Manzanares
Turen, tierra rica en agricultura, por algo es la ciudad granero  de Venezuela, donde todo lo que siembra nace, y todo lo que nace allí siempre da buen fruto; eso podemos decir de Felipe Alfaro, hombre callado, de buen semblante, trabajador, honesto, deportista y dirigente disciplinado.
Es el mayor de diez hermanos: Isidro, Juan Carlos, William, Mauricio, Valentina, Cándida, Omaira, Trino y Rafael, sus padres Florentino López y doña Paula de la Cruz Alfaro.
Felipe Alfaro nació en ese acogedor caserío turenense, en plena selva tropical, primer emporio maderero como lo fue el Guasdual, de donde aun siendo muy chaval sus padres se mudan un poco más cerca de su destino final y llegan a Choro, pueblo muy cerca de Piritu  y aun no caminaba, gateaba. Luego se mudarían al barrio Limoncito en Araure, donde termino de crecer correteando cerro abajo, muy cerca de la iglesia San Pablo, donde hizo su primera comunión.
Comenzó sus primeras letras en la escuela graduada “Raimundo Andueza Palacios”, allí el director de la escuela primaria era el duro maestro Carlos José Ojeda, periodista luego del Diario El Nacional, Ultima Hora y El Regional: Mas tarde Ojeda seria el Cronista Oficial de Acarigua, también nativo de Turen. Alfaro del Raimundo Andueza, luego de ser promovido al primer año se enrumbo al Liceo José Antonio Páez, donde se gradúa de bachiller en medio de la algarabía que producía ser bachiller en esa época, y los pocos que tenían oportunidades de salir a las universidades a profesionalizarse lo hacían, los otros tenían que luchar por un buen trabajo.
Es por eso que desde su juventud le gusto el trabajo, y recién graduado se engancho  en la empresa Agro Portuguesa, ubicada por lo que es hoy la avenida Los Agricultores, allí era obrero y en poco tiempo fue miembro del sindicato de la empresa, aún muy joven comenzaba en esas lides.
Nos dice Alfaro, reuní unos churupos y compre una bicicleta Benotto de paseo y comencé a incursionar y a entrenarme para correr bicicleta, había mucha gente haciéndolo y la avenida  las Lágrimas se llenaba de bote en bote cada domingo para ver las carreras, era un orgullo estar en cada salida. Durante cinco años participe en el calapedismo portugueseño.
Mi inicio en el ciclismo, aclara Felipe, que lo asocia con la presencia en el barrio Limoncito del famoso corredor, uno de los mejores rematadores de Venezuela Emilio Guillen, quien era un portento atleta, al igual que mi amigo Emilio Piña, con quien logre una muy buena amistad, vecino del barrio San Pablo, salíamos a entrenar juntos, gracias a estos dos grandes del ciclismo criollo comenzó el gusanito y la fiebre por el calapie y las bielas.
Particip en las primeras clásicas en categoría “Paseo”, de diez carreras gano siete, para quedarse la bicicleta especial que era para el campeón de la temporada y tener el derecho de ascender a la categoría elite, donde estaba la crema y nata del ciclismo criollo, los grande del espectáculo del ciclismo portugueseño.
En la línea de partida en la primera experiencia en la apertura de la primera clásica en categoría especial, las piernas les temblaron, un escalofrió recorrió todo su cuerpo, no lo podía creer, estaba al lado de la cúpula del ciclismo, al recorrer con la mirada a al gran Martín Jiménez, Ramón Guillen, Emilio Piña, Argenis Salazar, Nicolás Valderrama, Alirio “Ronquito” González, Sabas González, “El Fantasmagórico” y el afamado “Chaparrito”, todos leyendas para la época en el deporte de mi vida.
Martín Jiménez, recuerda Alfaro, que era un corredor extraordinario, difícil de doblegar, de gran corpulencia y fuerza. De Guillen puedo decir que era un pasista como ninguno y Argenis Salazar era el único que lo pudo vencer en embalaje final, eran dos saetas a la hora de una llegada masiva, lo tenían todo en sus piernas.
También tengo que recordar al Campesino, quien en una vuelta a Venezuela, sus coequiperos abandonaron todos quedando el solo defendiendo los colores rojo y negro de Portuguesa, ganándose el mote del Campesino, quien lo llevo con mucha honra toda su vida en donde participaba.
Luego de retirado del ciclismo y ya como socio de Rectificadora Portuguesa, se inició en el softbol. Recuerda Alfaro que, Alberto Varela organiza el equipo de softbol de la empresa Master, en la empresa ya como cosa de Dios ya éramos socios tres ex ciclistas, Manuel Segundo Rodríguez, Valmore Rodríguez y yo, Alberto era el único pelotero del cuarteto. Se jugaba en el estadio de la Fundación Mendoza el Enriche Villanueva, yo tenía un jeep y era el encargado de cargar los aperos de juego. Ellos quedaron campeones y Alberto era muy amigo de Alejandro Gato Moreno presidente y fundador de la liga Araurigua, a raíz de eso, nos inscribimos en otro campeonato, como yo no jugaba me incito y me propuso a que aprendiera a lanzar y así lo ice y me inicie como jugador de softbol.
Jugué muchos años  defendiendo los colores de la Rectificadora y de otros equipos, dominaba a los bateadores con una bola empujada que llegaba rápido al receptor, recuerda con nostalgia esos tiempos.
Me cuenta Alfaro, me toco otra vez un gusano nuevo, el de dirigente deportivo, por obra y gracias de Dios, comencé ayudando al gato Moreno y luego que el asume la presidencia de la Aso softbol, mi nombre fue propuesto para encabezar la plancha para presidir la Liga Araurigua, la cual asumí con orgullo y deseo de trabajar, al final el gato Moreno se salió con la suya, me hizo dirigente de un deporte que no conocía y que había llegado por cosas de la vida, pero que llegue a entender y a querer.
Al frente de esta liga cumplió con dos periodos como presidente. Poco después comencé asistir a los juegos domingueros de la Liga Popular en el estadio de la FAC, hoy Nena Alvarado, y se repitió la historia, el presidente de la liga el señor Reyes y la nena Alvarado estaban solos y me pidieron que los ayudara y termine siendo también Presidente de liga, creo que he sido el único que he presidido las dos ligas más importantes del softbol portugueseño, con más de 20 años en la dirigencia softbolera.
Regresando al ciclismo, piensa que este bello deporte del calapie está estancado en el estado por falta de dirigencia deportiva, aparte nos dice que, el ciclismo se ha convertido en un deporte sumamente costoso, tener una bicicleta es igual que tener un buen vehículo y mantenerla operativa es casi imposible, teniendo en cuenta que este deporte es practicado por ente humilde de bajos recursos económicos, hasta para el mismo estado es difícil, creo que es por eso que el ciclismo está estancado en el estado.
En mi época, continua Alfaro, no costaba tanto mantenerse en esta disciplina, hoy día sí. Yo me costeaba con mi trabajo todos mis gastos, y no es nada más en el ciclismo, en todos los deportes en general.
En la Rectificadora Portuguesa, hoy después de más de  35 años en el campo laboral, seguimos apoyando y trabajando por este estado, luchando por mantener a nuestros clientes a gusto y dar a nuestros trabajadores estabilidad y mejores beneficios.
En estos momentos, la empresa se le ha unido sangre joven, la nueva generación ya está tomando las riendas de la empresa, ya Alberto y mi persona estamos quedando en la reserva, se han unidos nuestros hijos, sobrinos, en fin la familia ha tomado poco a poco las riendas para hacer cabalgar seguro nuestro peculio, nuestra empresa, Rectificadora Portuguesa…

sábado, 24 de noviembre de 2018


José Benito Virguez: 

Un duaqueño que echó raíces en Acarigua





Jose Benito Virguez y el Dr. Dimas Salcedo Nadal
Mario Manzanares
Era la época de las migraciones internas en Venezuela, la naciente democracia hacia que los jóvenes miraran en busca de mejoras en la forma de vivir, el boom de larenses en esta ciudad se notó rápidamente, aquí se albergaron muchos de esos hombres y mujeres que llegaron para echar raíces en Portuguesa.

Ya en ,ara el conocido plan nacional arrocero del 48, movimiento este que impulso la economía en Acarigua, llego un joven con deseos de progresar proveniente de Duaca, era espiado de unos 16 años de edad a cuesta, ese larense era José Benito Virguez. Acarigua le abrió sus puertas a este emporio agro industrial, donde hombres y mujeres llegaban para quedarse y sembrarse para recoger sus frutos en el futuro acogedor y lleno de esperanza.

Nacido en la ciudad de Duaca un 21 de marzo con el canto de las corocoras y el calor veranero pero bajo la frescura duaqueño, venir al fuerte calor veranero de marzo era algo casi impensable, pero Benito se arriesgó. Como cosas de la vida Virguez vino a visitar a unos familiares, ¿y saben que paso? Pues sencillamente que José Benito no regreso a su terruño querido, por primera vez se sintió apresado entre rejas, pues su primera noche en Acarigua fue en Reja de Chirere, hoy barrio Andrés Bello.

Ya anclado en esta ciudad, comenzó su vivencia y con ella nace su apasionamiento como un amor a primera vista con el deporte de las bolas criollas, deporte que desde el año 1971 hasta la fecha de hoy sigue amando como si fuera la primera vez, un amor de más de cuatro décadas, el deporte del boche y el arrime ha sido su vida, su pasión, su entrega, a su lado  a logrado todo lo que tiene, gracias a su constancia y perseverancia, este deporte lo vio crecer como persona y en edad y por supuesto en familia; que lleva impregnada en su diástole sanguínea; donde ha sido jugador, capitán, delegado, presidente de liga y miembro en varios periodos de la Asociación, donde actualmente es vicepresidente, al lado de otro grande de este deporte, Roy Rojas González.

Su pasión y amor por las bolas criollas, conocido también como el deporte de las manos sucias, del boche y del arrime. Se inició en esta vida en el barrio Reja Chirere, hace muchos lustros atrás, en 1971 recuerda Benito; esta primera vez le pidieron organizar un equipo de su cuadra y el formo la cuarteta “Avenida La 16”, lugar donde habitaba, jugaron contra todo pronóstico y llegaron a la final donde perdieron pero dejando una rata impresión, el sub campeón no fue nada malo para iniciar una carrera deportiva de éxitos, siendo ese su primer gran lauro, así se dio a conocer José Benito Virguez.

Pero hasta allí no llego la Avenida 16, luego jugarían en el torneo municipal donde participaban verdaderas trabucas, tales como Concejo Municipal de Páez, la INOS   entre otros poderosos equipos, pero la cuarteta La 16 no se amilano. La Asociación ya era dirigida por otro larense, el archiconocido y ya desaparecido Miguel López, acompañado por José Luis Castillo.

Unos años después dejo el barrio Andrés Bello y anclo definitivamente en el barrio en Campo Lindo, y se unió en casamiento a la joven María Adelina Silva, su única esposa, de esa unión nacen cuatro hijos, Yorgelis José, Allinson Darraer, Yorbelis Millervis y Yoel Alexander, este último ya fallecido. Fuera del matrimonio, Beniree Soteldo, la única que a seguido los `paso del papa como jugadora.

El nombre de José Benito Virguez se comienza a dar a conocer y ya en 1974 inicia su carrera como dirigente deportivo de Aso bolas, aun las ligas no habían nacidos y los campeonatos eran organizador por la asociación. A Virguez le ha tocado bailar de un lado a otro buscando lugar para impulsar este deporte desde que se inició como dirigente. No habido lugar donde Benito no ha intentado hacer un campeonato. Lo vi por primera vez en la desaparecida cancha del Club Zulia-Nacional, cuando estaba el boom de las  famosas “burronas”, allí en esas canchas me hice su amigo; ahí también conocí a una niña de unos seis años que aún no odia lanzar una bola porque eran muy grande para su tamaño, pero que luego se convertiría en una gran jugadora y mejor boche, me refiere a la hoy Abogada Tabata Parra, hija de esa leyenda de este deporte llamada Magaly Parra, para mí, la “Generala del Boche” en Portuguesa.

Luego Virguez tomaría las riendas del Club del Telefonista, paso inmediatamente al Perito al lado del fraterno amigo  Miguel López y juntos se vinieron los dos para las canchas del Indio Mara al frente del terminal y Ultima Hora, y de ese lugar brinco hace ya 15 años al Colegio de Periodistas, siendo el fundador en el 2001 de la Liga de Bolas Criollas del Municipio Araure, que funciona como cosa rara en territorio  acarigueño.

En 1988 fue honrado en las painas deportivas del diario Ultima Hora, en la leída columna “Imagen Deportiva de hoy”, escrita por el Licenciado Tarquino Concho, hoy Secretario General del CNP Barinas y concejal, y las gráficas de esa columnas eran de este que escribe.

Su trayectoria ha sido muy dilatada en lo deportivo, Medalla de Oro en Juegos Deportivo Nacionales de Anzoátegui en bolas criollas masculino, en Trujillo sub campeón nacional con el equipo Nueva Japonesa femenino que era una señora trabuca. En Zulia con el INOS sub campeonato en campeonato Centro occidental.

En Portuguesa,  con la selección juvenil de Páez loro una cadena de seis títulos al hilo y donde los contrarios no le llegaron a los 10 puntos por encuentros, toda una dictadura.
Pero allí no que eso, también gano con el femenino adulto cinco campeonatos y tres subtítulos con los equipos Milani y Nueva Japonesa. Con el Deportivo Milani en municipales y estadales ano siete títulos y cuatro subcampeonatos.  Con ese mismo cuarteto fue cuarto lugar en nacionales adultos.

En una oportunidad fue interventor al lado de Hilda Castillo de la Liga de Páez, que dirigían Carlos Castillo, Rafael Pinto y Gonzalo Castillo.
En otras facetas extra deportivas y comunicacionales funda a mi lado y Aleida Asuaje el Mensuario Deportivo a Pata de Mingo, medio impreso dedicado al deporte acarigueño. Periódico que desaparecido por el alto costo de su impresión, pero dejando huellas en el deporte Acarigueño.

Actualmente es presidente de la Liga de Bolas Criollas del Municipio Araure, también se desempeña como locutor con dos programas de corte musical, uno de música de su terruño larense dedicado al golpe tocuyano y otro de índole mejicano y el deportivo el Mundo de las bolas criollas.

José Benito Virguez, tiene más de cuatro décadas impulsando el deporte que le dio la bienvenida a Acarigua, las bolas criollas.

Fueron muchos grandes jugadores que tuvieron a Virguez como capitán, entre los que podemos mencionar a: Oscar Pérez, Gregorio Arriechi, Hispolito Carmona, Félix Rivero, Arman
do Pérez, José Duarte, José Padilla, Baudilio Silva, Giovanny González, Luis Felipe Gómez, Joel Castillo, entre otros. En la rama femenina se pueden mencionar a Silgadis Moreno, Amada Pérez, Magaly Parra, Fanny Reinoso, Hilda Castillo, Sonia Salas, Fanny García, Diega Vásquez, Amanda Ovalles, Teresa Meza, Zaida de Piña, Carmen Vargas, Coromoto Castillo, Amarilis Guedez, Camila Lobaton y Maritza Rojas, muchos de ellos ya desaparecidos.

Entre los juveniles destacaron entre otros de la capitanía de Benito, Nelson Suarez, William Pérez, Itamar, Giovanny Graterol, Yorman Rojas, Alexis Afanador, Héctor Vásquez, muchos de ellos aun activos.

 José Benito Virguez, aun sigue activo con el deporte de toda su vida, el de las bolas criollas, y nos dice que solo lo dejara cuando el creador lo llame para que organice el campeonato en el cielo.





El  “Rauco” Adán Quintero un gran estilista del 

ring y de la política




Por Mario Manzanares Parra

Adan Quintero
En 1948 asume la Presidencia de Venezuela, Marcos Evangelista Pérez Jiménez, con un golpe de estado, y un primero de mayo de ese año de un golpe nace en Guanare lo que muchos años después sería un excelente estilista del boxeo, un auténtico pasador de golpes, de pasos elefantes cual bailarín en el ensogado, donde dio muchos golpes, este guanareño es Adán de Jesús Quintero.

Su infancia en el barrio La Arenosa, lugar donde habito en la calle 15 de esa comunidad en una humilde vivienda y familia, al lado de su madre Crescencia Quintero y su tío quien asumió su crianza desde muy niño Guillermo Quintero. Prácticamente fue su padre adoptivo, a quien Adán llama papa Guillermo.
Sus hermanos José Quintero y Milagro ya fallecida. Su infancia fue de Guanare a La Veguita, en Sabaneta de Barinas, acompañando a su tío y aprendiendo de la vida.


Estudio en la escuela José María Vargas, logrando buenas calificaciones en cada grado y de vez en cuando una peleíta, dándose paso a lo que sería su juventud y su deporte del futuro, el boxeo.

El bachillerato lo culmino con éxito en dos partes la primera asta tercer año en el Centenario liceo José Vicente de Unda, pasando luego a la Escuela Técnica Comercial de Guanare, logrando el título de Técnico Medio Mercantil.

Luego pasaría a Barquisimeto y ya se había iniciado en su pasión, el deporte de la nariz chata, el boxeo en 1966, no sin antes haber probado la colchoneta en la lucha olímpica, deporte que no fue de su arado, ya que le gustaba boxeo.

Comenzó a hacer cursos de especialización en INCE, alternado con sus estudios de entrenador deportivo con el profesor Pedro Cunha, uno de los entrenadores más grandes de América Latina, tenía que viajar de  donde trabajaba a Caracas, hasta que un buen día lo fueron a buscar; el gobernador de Portuguesa para esa época Waldemar Cordero Vale envía al director de deporte el señor Fernández y Víctor Angulo, quien ayudo toda la vida al rauco Quintero. Este gran amigo de Adán era secretario general del PCV.

Regreso a Guanare, dice Quintero que eso fue a principio de 1969, iniciando su carrera como entrenador deportivo en la capital de Portuguesa, y un 15 de marzo lo enviaron a la ciudad de Acarigua, iniciando la década de 1970.

El gordo Adán hoy día, en aquel entonces joven y esbelto, la ciudad crecía vertiginosamente, recuerda el Quintero, fija su mirada en el techo del CNP, lugar de esta entrevista, y refuta, que ese día llegó al gimnasio “Wilbaldo Zabaleta”, donde dejo parte de su juventud y sigue regalando su vejez en el mismo lugar que llego hace casi cinco décadas y contando. Allí trabaja con jóvenes de todas las eda
des en boxeo, logrando una gran camada de buenos boxeadores, dice con orgullo, me ancle aquí definitivamente cuando conocí a la que luego sería mi esposa, ya con cuatro hijos, todos profesionales, también con dos hijos extramatrimonial den Lara, uno es mecánico latonero y la dama es enfermera.

Ya los golpes de la vida le habían enseñado y dado muchas experiencias, en el boxeo aprendió de esos porrazos, unos bien colocados y otros con felonía. Del boxeo dice sentirse agradecido por todas las alegrías y tristezas también que le ha dado.

Fue un boxeador respetable, que se dio cuenta el momento justo para colgar los guantes y comenzar una nueva carrera, y escogió la que mejor conocía, la de entrenador de boxeo.

Se inicia en la dirigencia deportiva, como vocal en la Liga de boxeo que presidia Julián Seguerì, quien era un trabajador del IND, Fue escalando posiciones y lora la Secretaria general de la Liga y luego pasaría a  ser miembro de la Asociación de Boxeo, hasta que logro la Presidencia de Aso boxeo Portuguesa, donde se convirtió en un dictador de la dirigencia boxística, logrando conquistar muchos lauros para los colores del estado, todo un trabajador sin lugar a dudas.

También esquivando golpes y acertados derechazos, incursiona en la política, luego de salir del PCV  donde milito toda su juventud; se unió al “Indio” José Candelario Cassu, ex secretario general  de COPEI, ya desaparecido, allá en la década de los 80, y con el gobierno de Copei, le ofrecieron la responsabilidad de ser el Director de Deporte, en primer lugar en Acarigua-Araure, y luego lo ascendieron a la Dirección Regional de Alto Rendimiento, donde logro grandes triunfos,

Fue encargado tres veces de la Dirección de Deporte de Portuguesa, hasta 1983, la cual se la entrega al Profesor William.


Adán Quintero, Gordo, rauco y dicharachero, es un personaje polémico, que no rehúye ningún tipo discusión, siempre que el conozca el tema, no se mete donde no lo llaman y solo defiende lo defendible y las causas justas.

Como todo ser humano ha tenido altas y bajas, pero gracias al boxeo ha sabido esquivar golpes y seguir de pie, esa constancia en el boxeo portugueseño lo llevo a la Federación de este deporte en Venezuela, donde ejerció como: Director general, Director Ejecutivo, Miembro de la Comisión Técnica Nacional, trabajo con la Selección Nacional al lado de esa leyenda del boxeo nacional Edecio Escobar, visitando muchos países con la SN. También fue coordinador de la zona Centro occidental como técnico de boxeo. Fue también Jefe de Delegación de Portuguesa en Juegos Deportivos Nacionales Juveniles, Jefe de Concentración, Director Técnico de J.D.N., así ha pasado la vida ese gran hombre, Adán Quintero.



R: Como te fue en el boxeo.-
“Ni mal ni bien, yo me retire a tiempo, yo capte una vez que me dijo el profesor Pedro Cunha en una clase allá en Lara, dijo el boxeo comienza por los pies y termina por la cabeza, poniendo loco a la ente, y el que no aprende a boxear y menos a defenderse le va mal, aunque yo era un buen pasador de golpes; ese mensaje lo tome yo, y me dijo me voy del boxeo antes que me ponga loco. Prácticamente me retiro el peso welter, estábamos en eliminatoria para los Centroamericano y del Caribe, que se realizarían en La Habana-Cuba, allí recibí un nocaut y me fracturaron la mandíbula, fui operado en EE.UU en Carolina del Norte, y me dejaron un clavo, que cuando me golpeaban en la quijada, me dolía mucho, y me dije hasta aquí llegue.

Como boxeador Adán Quintero realizo 25 combates, siendo un gran estilista, así lo decían lo que lo vieron pelear, como Mayora, Alberto Aranguren, Delgado y otros amantes del buen boxeo que practicaba Adán, no era un noqueador pues no tenía pegada, pero se paseaba muy bien en el cuadrilátero.

A mi estilo y semejanza, dice Quintero que, Nelson Yépez salió igual que él, quien fue años después Comandante de la Policía de Páez, entre otros.

Saca del baúl de  los recuerdos unas fotos añejas como el y me dice, pelee contra Felipe Meléndez en dos oportunidades primero en el viejo estadio “Roseliano Pérez” y en Guanare, donde funciona hoy la casa de Copei, allí eran las oficinas del IND, allí le gane yo, y la amistad nos separó del ring. Él estuvo a punto de pelear con gran Vicente Arias, pero este se enfermó (gracias a Dios), no pasó el examen médico, porque no sé qué hubiese pasado ese día, se sonríe.

Me enfrente, recuerda Quintero, al “Atómico” Hernández del barrio El Cementerio de Guanare, era un buen peleador, le vencí dos veces pero con mucha dificultad; también se subió al ensogado contra Eduardo Alvarado también dos veces en los 57 kg., quedando 1-1; luego de esas refriegas se hicieron compadres y no se enfrentaron más por respeto a su compadrazgo. Así mismo se cayó a golpes con Soteldo en Turen, en la casa de URD, frente a la plaza Bolívar, eran estos espacios de los partidos políticos escenarios que se utilizaban para estos tipos de eventos boxísticos, en todo el estado. Ya retirado y con el título entrenador decide especializarse en boxeo lo que mejor conocía.

Adán Quintero en su paso por el boxeo activo dejo unos grandes palmares, siendo campeón estadal gallo, pluma, ligero y welter. Campeón Centro occidental en Falcón; fue el primer medallista de oro de Portuguesa en juegos nacionales, represento al estado en los II Juegos Deportivos de Anzoátegui, pero no lo dejaron competir por ser menor de edad. En esos juegos recuerda Quintero que el Atleta Filiberto Rodríguez de Piritu, fue la primera medalla  en juegos deportivos en atletismo, en el maratón, allí el piriteño corrió descalzo, no se acostumbró a los zapatos que le dieron para la competencia, Filiberto era de otra galaxia, un sobre dotado en pruebas de aliento.

Luego de su retiro, se va a Lara y se inscribe para estudiar para entrenador, allá lo recibe el “Mocho” Reyes, luego estudio con el profesor Juan La Riva, y llegaría su gran tutor Pedro Cunha Barreto y por ultimo quien lo puliría Ángel Edecio Escobar, la leyenda del boxeo nacional como entrenador y hacedor de medallistas olímpicos. Con Escobar anduvo con la SN por Europa con lo más granado del boxeo olímpico en la década de los 80 y 90, donde estuvo al lado de Pedro Gamarra (Medallista de Plata Olímpica), Carlos Piñango, a quien asistió en la esquina en Europa; con Omar Catarí, el larense que lo dio todo en el boxeo, el medallista y multi campeón nacional e internacional Marcelino Bolívar, parte de la vida de Adán que les presento aquí y que él no anda diciendo en la calle, así comenzó a abrirse paso este  excelente entrenador, quien inicio como asistente de entrenador y luego llegó a ser entrenador titular de la selección nacional.

No conforme Adán con todo lo logrado en su palmarés como atleta, entrenador y dirigente, aun quería más,  comenzó a estudiar Tesis de boxeos para pulir aún más sus conocimientos, al lado de su maestro Ángel Edecio Escobar, el gran artífice de todo lo que Quintero aprendió en el boxeo, Edecio es un maestro de maestro dijo con orgullo Adán.

El rauco Quintero, chaparro y fajador, participo en la ira de preparación para los Juegos Olímpicos de Atenas, acompañando al medallista Centroamericano y del Caribe Patrick López, quien lo tuvo todo para ser medallista olímpico, lamentablemente el Comité Olímpico Venezolano, presidido por Fernando Romero, no le hizo caso al informe técnico presentado por nuestra Comisión Técnica, dejándolo fuera de la Olimpiadas.

P.- Que peleadores de Acarigua sobresalieron contigo como entrenador.
“Sin lugar a dudas debo mencionar en primer lugar a Julio Dorante, el vigilante de tránsito, quien fue medallista bolivariana y campeón nacional; también conté en mi cuadra con Silverio “Chino” Caro, campeón occidental, central y subcampeón nacional, perdiendo la Medalla de Oro contra el gran “Totua” en 1978, en Caracas. También tuvimos a otro gran pugilista Domino Benítez, el “Negrito del Batey” quien fue un excelente peleador, logrando muchos triunfos en su carrera boxística, Selección Nacional, asistiendo al campeonato “Córdoba Cardín”, al torneo “Giraluna” en Puerto Rico, y otros en República Dominicana, dejando constancia de su buen boxeo.

El actual Presidente de la Asociación de Boxeo de Portuguesa José Gaviria, trabajo mucho tiempo conmigo, aunque no era pupilo mío, fue al primer campeonato mundial que se realizó en Tailandia. Conmigo dice Quintero también destacaron Naudy Romero, campeón nacional, José Betancourt, Aníbal Reyes, si ese mismo que tiene su taller de Reparación de Radiadores, recientemente fallecido, era de Lara pero hecho en Portuguesa;  Antonio Escalona, Antonio Camargo, quien gano medalla de Plata en JDN; Aranguren, a quien Antonio Pérez campeón mundial, lo paro y no pudo llegar a la SN.

Así ha sido la vida de este gran Portugueseño, que a fuerza de golpes se abrió paso en el difícil arte del boxeo, tanto regional como nacional. Su constancia y dedicación, su honradez lo han hecho un personaje de esos que puede poner la cara sin el temor de volver a ser noqueado o sufrir otra fractura de mandíbula, ya que su actuar en la vida a sido clara y transparente. Le gusta decir las cosas de frente, sin tapujos, así se ha ganado el respeto de atletas, dirigentes, deportistas y también en la política. 

Sigue siendo entrenador, y aun visita su primera casa en Acarigua el “Wilbaldo Zabaleta”, aun aconseja a los nuevos pininos del boxeo y continúa llevando el boxeo a todos los rincones de Portuguesa.

Cada mañana al igual que muchos dirigentes deportivos y políticos  acuden al kiosco de Navas, a buscar la fresca noticia o chisme. Hace  varias paradas obligatorias para él, Alcaldía de Páez en la plazoleta conversa y termina en el Wilbaldo Zabaleta, A la hora del almuerzo camina hasta El Samán, a su residencia, donde su amable esposa lo espera como cada día en los últimos 30 años de estar juntos y unos días más.

Son muchas otras cosas más que ay que contar del gran rauco del boxeo, del dirigente de a pie y del gran defensor del deporte portugueseño, a quien se le ha metido entre ceja y ceja la creación y fundación de la “Casa del Atleta y Dirigentes de Portuguesa”.

Suerte Adán Quintero; lo que no se logra, es porque no se a hecho.



Hernán “Chino” Rivero: 

Un artista de la luz y las 

sombras





Por Mario Manzanares Parra

La luz, la sombra, el blanco, el negro y los grises, en la fotografía son técnicas que se deben aprender para lograr la imágenes que se desean. La estética y el arte hay que descubrirlo y sacar a flote todo lo que tenemos en nuestro ser. Nacer con un don es los mejor que Dios nos regala, queda de parte nuestra desarrollarlo, practicar y pulirlo.

La fotografía es un arte que combina muchas técnicas teniendo como base la luz, y el fotógrafo pone su genio y sus perspectivas para lograr captar imágenes insospechadas.

Son pocos los fotógrafos que nacen con ese don, otros lo aprenden con el correr de los años, el tiempo pule todo lo que te gusta y te enseña a mirar y a tener paciencia, que es una virtud que pocos tenemos y que pocos aprenden.

Para 1954 en Acarigua el boom de la fotografía comenzaba a florecer, ya existían algunos laboratorios y fotógrafos de la talla de Carlos Jiménez, Jaime Vargas, Aponte entre otros. La boga fotografica estaba a punto de implosionar y ver nacer a uno de sus grandes exponentes del arte fotográfico en todo su esplendor, un verdadero artista de la luz y las sombras.

Para ese año en Piritu, en una humilde vivienda vino al mundo un niño que daría a conocer desde muy joven, por su extravagancia, sus ojos achinados y su cabello lasio, con un espíritu aventurero que lo llevaron a ser una persona que se metía en problemas por su bohemia y deseos de acontecimientos que llenarían su vida de emociones.  

Llega a Acarigua muy chico y la familia se instala entre Barrio Paraguay y Barrio América. Inicia sus estudios en la escuela “Raimundo Andueza” donde seguro el periodista y cronista de Acarigua, también maestro y director de esa escuela le daría clase, y por lo bohemio del “Chino” seguro también recibió una buena dosis de reglazos que el popular maestro Carlos Ojeda, “Carlucho” le daba a sus alumnos que no hacían caso a lo que el enseñaba. A Carlucho le sobraba la fama de ser un maestro de duro carácter en esa escuela, donde en su ocaso como maestro lo vio cómo su director, antes de salir jubilado.

Allí compartió aula con otros connotados jóvenes, ya que el Raimundo Andueza fue una de las primeras escuelas de Acarigua. Seis años después Hernán Rivero conseguía su promoción, siendo su segunda parada el Liceo José Antonio Páez, logrando concluir su bachillerato en el primer liceo de Acarigua. Fue un alumno promedio, siempre al lado de la naturaleza, donde la luz reflejaba lo cálido de su mirada, esa que lo llevaría a la fama unos años después.
Sigue su preparación y logro conquistar otro título, esta vez como técnico Aeronáutico, su otra pasión, ya les contare.

Comienza desde muy joven a gustarle la fotografía, llorando comprar una cámara e inicia su preparación en el arte de dibujar con la luz y avanza aceleradamente.  Cada día es más incisivo y más metódico, busca formas y ángulos y va creando su propio estilo; siempre le gusta andar en la vanguardia del arte fotográfico en Portuguesa.

Inicia un curso de técnicas audiovisuales que lo llevaran después al curso de fotografía fija para cine, finalizado con rango de sobresaliente, ya el “Chino” Rivero le había tomado el gusto a la imagen.

Sigue con otros cursos y hace de fotografía para teatro, y su segunda pasión y su más ferviente aventura, la fotografía aérea publicitaria y de reportaje, donde fue uno de sus grandes exponentes  de ese género. 

Durante 34 años de ejercicio profesional el “Chino” Rivero ha dejado constancia de su calidad, su gran mirada y sus magistrales imágenes que hablan de su dedicación, crecimiento y profesionalismo.

Fue fundador en Portuguesa, al lado de otros colegas fotógrafos de gran estirpe de la talla de Miguel Dinapoli, Josué Campos, Víctor Morales, Jaime Vargas, entre otros, del Círculo de Reporteros Gráficos de Venezuela, en el estado, un 14 de abril de 1980.

Paso unos años bajo la oscuridad de un laboratorio, ya que  fue el trabajo que desempeño en Ultima Hora, y de vez en cuando salía a la calle, sobre todo con el ya desaparecido periodista y Reportero Gráfico Víctor Morales al que unió una sincera amistad y de quien comenzó a escuchar sobre la Logia Sol de Culpa, donde fue aceptado como Mason años después, luego de aprobar todo los requisitos para ser Masón.

A lo largo de su brillante carrera, a Hernán “Chino” Rivero le toco bailar con todos, logrando plasmar sus trabajos en sendas publicaciones, consiguió lo que muy pocos hemos alcanzado, publicar fotografías en un libro. Entre sus publicaciones se cuentan, “Visita Papal”  año 1996; “Así es Venezuela” en 1998, “Visión de Portuguesa” año 2000; “Diques y Astilleros Venezolanos” 2004; “50 años de Aso Portuguesa” 2004, “Cien años de la Armada Nacional” 2005;   Fotografías de turismo de Corpotur 2003-05 y el Libro historia de Cavin.

Fue fotógrafo de la alcaldía Páez en el gobierno de Pedro Zapata, y tuve el honor de ser yo su sucesor en la oficina de prensa del despacho del alcalde, y durante 18 años estuve allí, con los alcaldes Dimas Salcedo, Douglas Pérez, Zenaida Linares y Salí jubilado con Efrén Pérez.

Siguiendo con el “Chino”, fue el fotógrafo de cabecera del gobernador Iván Colmenares, que lo rescato cuando llegó nuevamente a Portuguesa derrotado y sin equipo; luego de su desafortunada aventura minera o buscador de oro en Guayana, al propio de los garimpeiros, la famosa fiebre del oro paso por su mente, pero regreso con las tablas en la cabeza. Tan desafortunado fue su retorno, que cruzando el majestuoso Orinoco su canoa volcó y todas sus pertenencias fueron a parar al fondo de la serpiente más grande y profunda de las Amazonas, allí se fue parte de su vida y su gran amor, su cámara Nikon, su bolso con todas las imágenes en rollo que traía de esa frenética busca de oro donde muchos han perdido todo, hasta su propia vida. El “Chino” solo consiguió en esa aventura fue un fuerte paludismo que por casi le quita la vida.

A lo largo de su trayectoria loro muchos premios, pero el que siempre aprecio de todos, era aquel que le reconociera como o que era, un fotógrafo de las vivencias para el recuerdo del ser humano, que lo vieran como el hombre de carne y huesos y de sentimientos, y mantenerse por muchas décadas al frente del visor de su potente Nikon, que nunca dejaba en su casa.

Galardones como el segundo lugar en el Premio Nacional de Fotografía con el trabajo, “Faenas del campo” en 1998, auspiciado por AGREVO, y el tercer lugar Internacional de Canon 99, logrado en Panamá.

Pero su mejor y mayor performance fue haber logrado tener una esposa brillante, consentidora y amante de lo que él hacía, una apreciada profesora que se fijó en él, flaco y melenudo y de ojos achinados y ella lo atrapo para llevarlo al altar, Yaneth Pabón, fue quien capturo su clip de su cámara y el si te acepto de su corazón.  
De esa bella unión nacen Vanessa, Emiliano y Juan Vicente, la mejor toma que Hernán realizaría en su vida matrimonial, sus tres amados hijos.

 En otro episodio de su vida al lado de otro aventurero como José Pulido, fueron contratados por el Diario El Nacional, y los envían de corresponsales de guerra a Nicaragua a cubrir los enfrentamientos de los simpatizantes de Somoza y Sandino, allí al “Chino” una bala por poco no le impacta en la cabeza por milímetros, que aún le retumba en sus oídos, en plena batalla por el poder, donde el gran perdedor fue el pueblo, poco le faltó al colega en regresar en una bolsa negra desde allá. Pero allí no queda todo, lo triste fue que estos paisanos al terminar el conflicto armado, mandaron por ellos y al no ser localizado, la empresa dejo de buscarlos y los alegres aventureros tuvieron que vender todo lo de valor que tenían para regresar, entre otras cosas la cámara del “Chino”, para para los pasajes y regresar sin nada, solo con el saber del deber cumplido.

De los reconocimientos que recibió, un día me dijo; “mi mayor reconocimiento es el que ofrecen todos ustedes, mis colegas reporteros, el de mi esposa Yaneth y la de mis tres bellos hijos que me dan todo su apoyo cuando más los necesito, todo lo demás es vanidad. Los recibos con mucha humildad pero que nunca me aran cambiar mi forma de ser y mi estilo de vida. En vida recibió la orden Ciudad de Acarigua 2005, Vencedor de Araure 2005, como reportero Gráfico en nuestro Día Nacional, el 06 de mayo de ese año.

Fue un reportero gráfico las 24 horas del día, se sentía orgulloso de su profesión, esa pasión la compartía con una mayor que lo llenaba de orgullo, su ingreso a la Logia Venerable “Sol de Culpa 112”, y la respeta con humildad.

Partió cuando más planes y proyectos tenía en su mente, un accidente de trabajo nos quitó a uno de los más grandes exponentes del arte fotográfico y de la fotografía artística y aérea que ha dado Portuguesa y Venezuela, el gremio a uno de sus fundadores, a Yaneth a su esposo y  sus hijos, a su padre, a quien lloran y lamentan su partida.

Pero no todo fue en vano para Hernán Rivero, ya que su legado estará vigente entre todos los que te conocimos y cosechamos tu amistad pura y sincera.

Hasta pronto Hermano, Hasta siempre Hernán “Chino” Rivero. Paz a sus restos.